"DE NADA PUEDO HABLAR COMO MAESTRO, DE TODO COMO ENTUSIASTA" JOSÉ ORTEGA Y GASSET

lunes, 30 de noviembre de 2020

¿Por qué habrá en el mundo tantas religiones?

 

imagen tomada de la red

Si creemos que hay una energía creadora y omnipresente en todas las cosas ¿por qué ha de tener un nombre distinto en cada cultura: judía, cristiana, musulmana, budista ...? ¿y por qué cada una de ellas afirma ser la más cercana a la verdad?

Si al menos hubiese respeto entre las distintas religiones del mundo, si pudiesen sentarse a hablar de su particular visión, sin ofender, ni desacreditar a las demás, igual se podría sacar algo en claro. Pero muchas veces están encalladas en sus dogmas y en sus ritos inamovibles, y al final el creyente, si tiene un poco de ojo crítico, no puede admitir esa falta de coherencia.

En la religión cristiana, la que más conozco, se está dando últimamente cierta apertura, un enfoque acertado para ganar adeptos, o mantenerlos, pero no creo que le sirva de mucho, pues solo evidencia sus eternas contradicciones. 

Soy creyente pero no practico ninguna religión, creo en un "Dios" universal que imagino sonríe ante semejante batiburrillo de interpretaciones. Y se asombra, y hasta se entristece cuando los dogmas ciegan a las personas que aseguran ser sus representantes. 

En los últimos tiempos se ha puesto muy de moda la palabra espiritualidad. Se presenta como una alternativa a la rigidez del pensamiento religioso, en particular a su exigencia de intermediarios que autoricen lo que cada uno percibe que es "Dios" y de como debes encaminar tu vida. Visto así, la idea de espiritualidad suena bien, aunque como de todo se hace negocio, hay quien busca asociar esa inquietud vital a un consumo de productos específicos, que dejen abultados beneficios, por supuesto. Y al final otra vez rebaño, de un estilo de vida acorde a tu espiritualidad.

El "Dios" al que se rinde culto en las religiones, a mi modo de ver, es universal y propio a la vez, pura contradicción. Pero es que cada uno ve la vida con el cristal de las gafas que ha decidido ponerse, y nunca veremos lo mismo por mucho que lo intentemos, nuestra singularidad es nuestro don y el respeto a la pluralidad nuestra mejor baza para no encasillarnos, ni encadenarnos a una verdad única.



jueves, 26 de noviembre de 2020

Violeta Parra


Nacida en Chile, esta artista (cantante, poetisa, compositora, locutora, pintora, escultora ...) nos ha dejado canciones muy bellas, como el "Gracias a la vida", versionada por diversos cantantes.

Violeta empezó a tocar la guitarra a los 9 años y a los 12 compuso sus primeras canciones.
Inició su carrera artística en 1937, en el restaurante El Popular, y luego en El Tordo Azul, en Santiago de Chile.

A principios de los años 50 editó sus primeros discos, con un repertorio basado en boleros, cantos españoles, corridos mexicanos y valses peruanos. Posteriormente, se centró en las canciones más tradicionales del campo chileno, y con ello nos mostró los valores de su tierra con gran intensidad, así como su valoración de la vida.

En 1966, junto con sus hijos y Alberto Zapicán, sacó el disco Las últimas composiciones, considerado su testamento y obra cumbre de la artista.

Al año siguiente, con 49 años de edad, pone fin a su vida, al considerar que ya había hecho todo lo que quería hacer.






ELEGÍA PARA CANTAR

I

¡Ay, qué manera de caer hacia arriba
y de ser sempiterna, esta mujer!

De cielo en cielo corre o nada o canta
la violeta terrestre:
la que fue, sigue siendo,
pero esta mujer sola
en su ascensión no sube solitaria:
la acompaña la luz del toronjil,
del oro ensortijado
de la cebolla frita,
la acompañan los pájaros mejores,
la acompaña Chillán en movimiento.

¡Santa de greda pura!

Te alabo, amiga mía, compañera:
de cuerda en cuerda llegas
al firme firmamento,
y, nocturna, en el cielo, tu fulgor
es la constelación de una guitarra.

De cantar a lo humano y lo divino,
voluntariosa, hiciste tu silencio
sin otra enfermedad que la tristeza.


II

Pero antes, antes, antes,
ay, señor, qué amor a manos llenas
recogías por los caminos:
sacabas cantos de las humaredas,
fuego de los velorios,
participabas en la misma tierra,
eras rural como los pajaritos
y a veces atacabas con relámpagos.

Cuando naciste fuiste bautizada
como Violeta Parra:
el sacerdote levantó las uvas
sobre tu vida y dijo:
"Parra eres
y en vino triste te convertirás".

En vino alegre, en pícara alegría,
en barro popular, en canto llano,
Santa Violeta, tú te convertiste,
en guitarra con hojas que relucen
al brillo de la luna,
en ciruela salvaje
transformada,
en pueblo verdadero,
en paloma del campo, en alcancía.


III

Bueno, Violeta Parra, me despido,
me voy a mis deberes.

¿Y qué hora es? La hora de cantar.


Cantas.
Canto.
Cantemos.


Pablo Neruda


Quizás te interese:
https://www.youtube.com/watch?v=Ar9LO7WDMcs


sábado, 21 de noviembre de 2020

Nuestros dones y talentos

foto de la galería de María Edith


¿Por qué no se fomenta en nuestra sociedad que cada persona descubra y explore sus dones y talentos? Tardamos mucho tiempo en descubrir cuáles son nuestras fortalezas, y eso en el caso de que lleguemos a descubrirlas. 

Todos tenemos unos capacidades innatas, de lo más variado seguramente, pero a menudo no  las desarrollamos porque no suele haber nada ni nadie que nos aliente a ello. Más bien es al revés, creo que se tiende a una sociedad estandarizada sin apenas especialización, en la que no se te pide que seas bueno en nada pero sí que te las puedas apañar con todo lo que te echen.

Esa falta de apoyo para desarrollarte en lo que se te da bien empieza desde niños. En mi caso particular, soy consciente de que no he ayudado a mi hija a sacar a la luz sus talentos. Cuántas veces no la quise escuchar cuando me hablaba de sus habilidades, y yo erre que erre en que se concentrase en acabar los deberes que estaba haciendo, o que continuará estudiando para el examen ... a la pobre la cortaba casi al instante. Ahora me doy cuenta, y ya tiene 13 años, se ha perdido un tiempo precioso para impulsar esas habilidades que desde siempre la ilusionan. Pero bueno, más vale tarde que nunca, lo importante darse cuenta de que puedo fomentar esos dones innatos en vez de imponer mi punto de vista de adulta sabelotodo.

Hay que ser valiente para apoyar a nuestros hijos y permitir que sean lo que ellos quieran ser en vez de lo que a nosotros nos parece mejor. No hay mucha costumbre de hacerlo así, pero en algún momento las cosas tendrán que cambiar.

Se suelen subestimar los dones artísticos de los hijos porque pensamos que en este mundo en el que vivimos hay que ir a lo práctico, y la rama artística igual no le da ese futuro tan próspero que deseamos. Cuantos talentos se habrán perdido por cortarle las alas a un niño cuando estaba intentando despegar en algo que era su pasión y que podía haber desarrollado de manera natural. Lo cierto es que los padres solemos educar como nos educaron a nosotros, se supone que salió bien y seguimos ese patrón sin apenas cuestionarlo. Yo incluso he puesto en tela de juicio el sistema educativo por no estimular las aptitudes de los estudiantes, qué ironía, ahora que lo pienso. 

Habría que intentar hacer aquello que nos provoca entusiasmo, y también fomentarlo en los niños, seguramente ahí están nuestros talentos. Nunca es tarde para nada, y aunque no sean de naturaleza práctica, nunca se sabe a dónde nos llevarán. En el peor de los casos, a ser algo más felices.


La imagen esta tomada de https://mariaedith59.tumblr.com/archive


viernes, 20 de noviembre de 2020

Historias de diferentes partes del mundo

Hoy comparto este documental que me impactado. Es un viaje a la ternura en ocasiones, y al horror en muchas otras. Es hora y media de historias contadas por personas muy diferentes, con su temperamento y sus circunstancias personales, que nos hablan sobre su visión de la vida, el amor, la igualdad, el trabajo o la pobreza.






La ternura de mamá leona

 

foto tomada de la red


La expresión de bienestar del cachorro lo dice todo.




Esta foto esta tomada de la red
https://www.pinterest.com.mx/pin/500603314822737451/


viernes, 13 de noviembre de 2020

Vivir en el presente

Imagen tomada de  Freepik


Es seductor pensar en una futura felicidad, cuando tenga esto, o haga aquello... . Soy bastante soñadora, y para mi centrarme en el presente es todo un reto. He leído y he visto algunos vídeos que hablan sobre el tema, y pensándolo bien tiene mucha lógica. Ser consciente del ahora y agradecer lo que te sirve, siempre será mejor que esperar a un futuro imaginario que probablemente ni llegue.

No sé cuanto tiempo habré dedicado a buscar la felicidad en un mañana que no existe, en lugar de apreciar los momentos felices del presente, que mejor o peor, tiene sus cosas buenas. He construido en mi imaginación futuros increíbles, para escapar del malestar o del aburrimiento, pero sin poner un solo granito de arena para impulsarlos, solo por el placer de imaginar. Algunos sueños se han cumplido, pero tal vez podría haber ayudado a que se cumpliesen otros tantos  si en el presente le hubiese echado más ganas.

No voy mucho al pasado, menos mal. Pienso que lo que he vivido ha puesto los cimientos de lo que soy, y no suelo tener necesidad de buscarle sentido o analizarlo, salvo los hechos más inmediatos. Probablemente funciono así para compensar mi tendencia  a irme al otro extremo, o simplemente por que no hay tiempo para tanto viaje, adelante y atrás, más la realidad cotidiana del día a día. En cualquier caso, creo que dejar el pasado en reposo podría ser un buen mecanismo de defensa, "A lo hecho, pecho" como dice el refrán.

Hay un poema  que se titula "Vivir el presente" que me gusta mucho, y me ha hecho reflexionar:


De repente haces click y te das cuenta

que no podes controlar nada,

ni un momento, ni una situación,

ni el rumbo de tu vida, ni tus sentimientos,

ni tus pensamientos, ni el de los demás.

Entonces... qué queda?


La libertad de seguir, de amar, de sentir,

la libertad de vivir nada más que el presente,

el resto no existe...

Y justo en ese momento llega la felicidad plena.

 



Poema publicado por Rubens (escrito por su hija)
en www. poemas del alma


martes, 10 de noviembre de 2020

Un día en la granja

En España hay muchos pueblos deshabitados, el abandono del campo es un proceso que se desarrolla lento pero inexorable, y cada vez más vemos como la  vida rural va desapareciendo. Las nuevas generaciones en general, no han tenido la oportunidad de participar, o al menos ver esa vida rural, dura y amable a la vez.

Visitar una granja se ha convertido así en otra forma más de ocio, probablemente para suavizar la desconexión que tenemos con los pueblos pequeños en los que aún se mantienen sus tradiciones.

Al finalizar este verano, aprovechando los últimos días de buen tiempo y suficientes horas de sol, 2 familias nos acercamos a una granja que organiza visitas, situada en un pueblo cercano a Pola de Laviana, Asturias. La idea era que nuestras hijas, que son amigas y las dos muy amantes de los animales, se relacionasen con  cerdos, cabras, ovejas, gallinas, burros, caballos y vacas. Y he de decir que resulto ser un día muy agradable. Es un sucedáneo, desde luego, pero algo es algo.

Amaneció con niebla, pero la previsión del tiempo era buena y  a lo largo de la mañana el cielo se fue despejando. A las 12 del mediodía salimos hacia la granja, nos esperaban a las 12.30 h. 


Tras aparcar el coche y reunirnos con la otra familia, comenzó la visita guiada. 

Fuimos a ver a los cerdos, y tenían preparados 2 biberones para alimentar a un par de cerditos bastante inquietos al ver que llegábamos con la comida. Nuestras hijas se presentaron voluntarias, y en cuanto les enchufaron el biberón dejaron de moverse en el acto.

mi hija y su amiga dando un biberón a los cerdos



A continuación fuimos a ver a las gallinas y gallos. Una de ellas, supongo que acostumbrada al trato con las visitas, comía el grano que le daban mientras mi hija la sostenía en brazos.

mi hija y su amiga con la gallina


 Nuestra guía me propuso ponerme a la gallina en el hombro mientras yo le ofrecía el maíz en mi mano, y tan ligera como una pluma, comió muy contenta sobre mi hombro derecho.

con la gallina sobre mi hombro



La siguiente visita fueron las cabras, que nos recibieron encantadas al vernos llegar con el cubo de la comida.

mi marido y mi hija con la comida de las cabras



 A continuación fuimos a ver a las ovejas, que nos rodearon y acompañaron hasta la cuadra. Las alimentamos y nos seguían a todas partes, hasta que salimos de su zona.

la guía nos habla de sus ovejas



Mi hija y su amiga se acercaron a un burro y pasearon un ratito sobre él.

mi hija y su amiga con el burro

lista para el paseo



En la cuadra pudimos ver una vaca, un ternero y un caballo. No salieron nada bien estas fotos, por cierto.

el ternero en la cuadra


en la cuadra con el caballo



En el grupo teníamos a un pequeñín de 2 años, que en cuanto vio el tractor, se puso como loco de contento y la guía tuvo la amabilidad de subirlo en él y dar un pequeño paseo.

un paseo en tractor



Tras hora y media de visita por la granja, llegó la hora de comer. Llevábamos la comida de casa y en la parte del merendero que tiene techo, comimos. Tienen una pequeña barra de bar y nos sirvieron la bebida, y además pudimos degustar un postre estrella, arroz con leche, con su azúcar requemado y todo ¡delicioso!.


Pasamos una buena tarde, mientras las nenas paseaban y probaban unos columpios de tela enganchados a las ramas de los árboles, y el peque, descubrió una casita infantil que fue su entretenimiento durante horas.

vista desde la parte atechada del merendero





domingo, 8 de noviembre de 2020

¿Cuál es tu papel en la comedia/drama de la vida?

foto tomada del diario Prensa Libre

¿Alguna vez te has visto como si te observaras actuando en una obra de teatro? Si no lo has hecho puedes probarlo, siempre se ha dicho que las cosas se ven mejor desde fuera, y no tengo duda de que realmente es así.

En los momentos más complicados de mi vida aprendí que el enfrentamiento me dañaba. A menudo me enfrascaba con mi familia en luchas dialécticas acaloradas que sólo servían para dejarme un regusto desagradable. Para evitar entrar en este tipo de discusiones probé una técnica que me funcionó durante bastante tiempo. Antes de estallar, si estaba en casa, me encerraba en el baño y me ponía a cantar, tenía en el móvil una canción especial para la ocasión y la cantaba a pleno pulmón, con la ventana cerrada. Suena un poco loco, pero cuando salía del baño veía las cosas de forma diferente, mi mente estaba más clara y podía dialogar sin ofender, ni levantar la voz. Normalmente se dice que hay que contar hasta diez, pero es que soy muy "ansias" y contaba de dos en dos, por lo que no me servía de nada. Lo de cantar en cambio, era perfecto, cuatro minutos duraba la canción, el tiempo justo que necesitaba para serenarme.

El caso es que últimamente he ido un paso más lejos. Tal cual se han puesto las cosas este año, con la pandemia y todo lo que la acompaña, y mi hija adolescente que a veces me trae de cabeza, el día a día se estaba convirtiendo en un desafío importante a mi serenidad. Me di cuenta de que lo de cantar ya no era tan útil, que tenía que encontrar otra manera de recuperar mi paz. 

Leí que si eras capaz de observarte desde fuera, podías encontrar la forma de solucionar cualquier conflicto. El caso es que en teoría suena bien, pero en la realidad no es nada sencillo. Lo intente, una, dos... ¿20 veces?. No sé, no las he contado, pero acabe teniendo resultados. Al principio me apartaba un poco de mi, solo un poco. Pero en cualquier práctica todo es cuestión de tiempo, y finalmente, hoy por hoy no se me da tan mal. Tengo por delante años de vida, espero, para ir mejorando. Y aunque sigo yendo al baño cuando veo que la ira me apodera, ahora lo que hago es tratar de imaginarme a mi misma como a un personaje al que quiero ayudar dándole un buen consejo, y aunque me lleve un rato, los efectos son tan buenos que me compensa el tiempo invertido.

Es una rareza que puede funcionar y por eso la comparto. Seguramente si me cuentan esto de verte desde afuera hace un año, no me lo hubiese tomado en serio. Pero como las cosas están como están, y puede que alguien lo haya probado, o se anime. Lo cierto es que hoy no sabía sobre qué escribir, y he pensado que hablar de este tema es tan bueno como de cualquier otro.



miércoles, 4 de noviembre de 2020

Amor compartido

el cielo


Eres mi luz, mi estrella de la mañana

y tu cuerpo puro sentimiento, que al mío contagia

cuando se ilumina tu cara y se enciende la magia.


Me pierdo entre tus brazos, y por un breve instante

me abraso en tus ojos con brillo de diamante.

Siento como tu calor me acuna el alma

que vibra, que late, en una extraña calma.


Con el corazón desbocado, me asomo a las estrellas

pero son tantas, que es imposible contarlas

solo puedo dejarme llevar al contemplarlas.




la imagen está tomada de https://www.freepik.es

lunes, 2 de noviembre de 2020

Los cátaros

Es una historia tremenda, y por desgracia muy real. Se puede encontrar bastante información sobre ellos en la red. Irónicamente, la principal fuente de información son los archivos de sus exterminadores, que se emplearon a fondo en hacer desaparecer sus ideas quemando todo lo relacionado con ellos. Aún así, sabemos que eran comunidades de personas, granjeros y campesinos principalmente, que seguían las enseñanzas de Jesús a su manera, y que fueron erradicados por considerarlos herejes.

Lo que expongo a continuación está tomado principalmente del National Geografic.com. y de la wikipedia.

Sobre el año 1160 en el Languedoc (Francia) se empezó a estructurar una Iglesia disidente con la doctrina de la Iglesia de Roma.

La Iglesia cátara se estableció sobre todo en en las zonas rurales del sur de Francia. Estaba protegida por la nobleza local, que veía el catarismo con buenos ojos porque no imponían impuestos, ni sanciones, como la Iglesia de Roma, y su doctrina era pacífica.

A los cátaros les llamaban "buenos hombres" y "buenas mujeres". Respetaban el Evangelio, tenían prohibido mentir, hacían votos de pobreza, castidad y abstinencia, y trabajaban para vivir. Como peculiaridad, hasta los altos cargos de su jerarquía tenían pocas posesiones, consideraban a hombres y mujeres como iguales. y se negaban a reconocer la autoridad de la Iglesia de Roma. 

Este último detalle, provocó en gran medida la cruzada que contra ellos lanzó el papa Inocencio III en el año 1209. Cruzada que tuvo lugar en los territorios del conde de Tolosa y de los vizcondes de Carcasona, y que acabó con la aniquilación de los cátaros en el sur de Francia. Los condes de Tolosa y sus aliados fueron desposeídos de sus bienes y humillados, y los posteriores gobernantes del Languedoc se convirtieron en sumisos a la Iglesia romana. 

La llamada cruzada albigense que tuvo lugar en tierras francesas, se inició con la masacre de Béziers, dónde se eliminó a la mayor parte de su población que se estimaba en torno a 10.000 personas. Tras semejante barbarie, los nobles que respaldaban a los cátaros quedaron impactados por la presión que se ejercía contra ellos, y cuando los cruzados sitiaron Carcasona, capital militar del vizcondado, ésta se les entrego en poco tiempo, a cambio de que no exterminasen a la población. 

A pesar de que muchos abjuraron de su fe para salvar la vida en el Languedoc, no todos lo aceptaron. Los últimos bastiones de la resistencia cátara fueron Montsegur y Quéribus. 

El castillo de Montsegur es tristemente conocido porque en su caída en 1244, se hizo una gran hoguera a la que fueron arrojadas más de 200 personas por no renunciar a su credo.

Estela al pie del castillo de Montsegur "A los cátaros, a los mártires del puro amor cristiano"

Tras la caída de Quéribus en 1255, la persecución religiosa siguió durante unas cuantas décadas más, pero ya a nivel individual, hasta que se consideró extinguido el catarismo.

Lo increíble de esta historia es que la cruzada albigense, tal vez la cruzada más brutal de la Iglesia de Roma, no fue luchada en Tierra Santa, sino en Francia, contra la buena gente cristiana.


Enlaces:

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/cataros-nacimiento-herejia_15630

https://es.wikipedia.org/wiki/Campa%C3%B1a_rel%C3%A1mpago_de_la_cruzada_albigense

https://historia.nationalgeographic.com.es/a/martires-catarismo_8071