"NO HAY UN CAMINO QUE LLEVE A LA PAZ, LA PAZ ES EL CAMINO" M. GANDHI
Trátate a ti mismo de la manera que quieres que te traten, no esperes que alguien te dé lo que tú no eres capaz de darte

viernes, 3 de enero de 2025

Un sueño


mujer y flores blancas
Imagen de Ultra_Nancy
https://pixabay.com/es/photos/ni%C3%B1a-belleza-cuentos-de-hadas-2436545/


Fe decidió salir a pasear antes de la cena, la tarde había sido especialmente calurosa pero ahora una agradable brisa alborotaba sus cabellos, al fin comenzaba a refrescar. Parada en la entrada de la casa se le ocurrió que antes de salir a caminar podía cortar unas flores para adornar el comedor y se dirigió al jardín. Tenía muchos tipos de flores, algunas especialmente bellas: orquídeas, narcisos, lirios... . Notó que en ese momento su fragancia era muy intensa, seguramente el jardinero las había regado recientemente y ellas respondían liberando su perfume. 

Fue armando el ramo, tomando flores de aquí y de allá hasta que consideró que ya estaba terminado. Y justo cuando se proponía regresar a la casa, algo se le enredó en el pie y tropezó aterrizando violentamente contra el suelo. Todo comenzó a volverse borroso y una sensación de pesadez en la cabeza la envolvió, Fe perdió el conocimiento. 

Al volver en sí, se vio a si misma en una habitación que no conocía, estaba sentada frente a una ventana y mirando un cielo de deslumbrante claridad. Por alguna razón podía ver la escena desde cierta altura y asombrada se percató de que en su espalda empezaban a formarse unas alas blancas y brillantes como de nácar, que se iban abriendo y extendiendo mientras dibujaban irisaciones de muchos colores. Le parecieron tan bonitas e impactantes, igual de un metro o más cada una de ellas. Curiosamente, podía ver cómo se volvían etéreas al contacto con el respaldo de la silla, como si la atravesaran, pero sólidas y de porte majestuoso fuera de sus bordes. La estampa le pareció magnifica. Se preguntó a si misma ¿Qué me está pasando? ¿Qué hago aquí?. Todo era muy extraño pero más que miedo sentía fascinación, como si estuviese en un dulce sueño del que no deseaba despertar.

Se enfocó en el ventanal, un pato salvaje volaba a lo lejos a una altura considerable, también pudo ver a un águila de pequeña envergadura pasearse frente a ella. El animal, tras describir varios círculos se acercó al cristal y emitió un chillido enérgico justo antes de alejarse. Fe, que de pronto se percibía sentada en la silla, subió su mano derecha al pecho e inclino la cabeza sin saber bien el porqué. Tal vez ese encuentro era lo que estaba esperando porque a continuación con un movimiento grácil replegó sus alas y se levantó. Se encaminó hacia la puerta sintiendo que la belleza que adornaba su espalda comenzaba a disolverse como en una bruma pero no le importó. pues de alguna forma era consciente de que se trataba de un regalo efímero.

Apenas había dado unos pasos cuando de nuevo le volvió esa sensación de pesadez en la cabeza y entornó los ojos. Espirales de luz se movían a su alrededor y tuvo la impresión de viajar a través de un túnel luminoso en el que se encontraba muy a gusto. Deseaba con todas sus fuerzas que esa sensación no  terminase jamás, le parecía que nunca antes se  había sentido tan feliz. No obstante, no tardó mucho en comprobar que el túnel se acababa y que podía vislumbrar una escena al final del mismo. Desconcertada, se dio cuenta de que volvía a estar en su hogar, apoyada en una barandilla no muy lejos del jardín y con el ramo de flores en una mano. Lástima pensó, ha sido un sueño tan hermoso.


domingo, 29 de diciembre de 2024

Feliz 2025 ✨


En un par de días celebramos el Nuevo Año, algunos confiando en que sea mejor que el que se va. Personalmente entiendo que tenemos que poner algo de nuestra parte para que así sea, el mundo cambia nos guste o no, puede mejorar o empeorar según lo que hagamos. 

Antes solía pensar que todo lo que impacta sobre nosotros y nos hace tambalear es inevitable pero me he dado cuenta de que nunca ha sido así. Por experiencia propia he visto que si no quiero dejarme arrastrar por una inercia que no deseo, me puedo plantar. No somos los responsables de lo que nos sucede pero sí lo somos de nuestra respuesta, con todas sus consecuencias. El estar en lucha constante no es una gran opción, tampoco la apatía, ojalá fuese más sencillo poder reaccionar de forma más  equilibrada.

Esta mañana, por esos misterios de la vida aterricé en una entrada que escribí hace años ( https://la-opinion-motor-del-cambio.blogspot.com/2021/01/mi-vision-de-la-pnl.html ) y puedo asegurar que es tal cual. Siempre hay ideas que acaban instalándose en nuestra mente, a veces son programas que repetimos inconscientemente a pesar de que nos hacen mal. No obstante nunca es tarde para cambiar, a veces con pararse a observar los patrones que se repiten es suficiente para dar un giro a lo que nos sucede.

A punto de comenzar otro año, he dedicado unos días a darle un buen repaso a lo vivido y ya tengo anotadas mis aspiraciones para el 2025. Tras analizarlas con calma, podría simplificar en una sola todas ellas "deseo rotundamente la paz". Por eso me he puesto a escribir esta entrada, he pensado que nada mejor que dejar por escrito mis pensamientos en el blog y además animar a todo el que lo desee a buscar la paz con pasión.



A las puertas del Nuevo Año deseo Paz

para los que se acerquen a estas líneas y para los que nunca las leerán

y su complemento inseparable Bienestar

Feliz 2025!!


un nuevo amanecer

“Diseñado por Freepik” 




miércoles, 13 de marzo de 2024

Descanso

Últimamente no saco tiempo para dedicar al blog, lo intento casi a diario pensando en ponerme un ratito por la noche pero al final del día estoy cansada y pesan más las ganas de acostarme.

Espero no tardar mucho en retomar la buena costumbre de escribir y compartir vivencias con otros blogs, hay tanto que ver y tantas cosas que escribir que antes o después volveré a la carga.

Buen día al que se acerque a leer esto, besos!!


jueves, 15 de febrero de 2024

Soñé


pradera radiante
imagen de EvilangelZYN
https://pixabay.com/es/photos/frescura-el-verano-flores-5209412

 

Soñé que te veía sonriendo

mientras caminabas libre por la pradera

y en tus ojos rayos de sol perfilaban estrellas.


No había barreras que osaran detenerte y

 de vez en cuando, te parabas a observar algo

e irradiabas una curiosidad tierna y graciosa.


Te volviste hacia mi en varias ocasiones

pero sin prestarme demasiada atención

la cabeza erguida y rebosante de espontánea ilusión.


Eras tan feliz que igual se me empañaron los ojos

nunca lo sabré pues no pude verme el rostro

pero sin duda me dominaba una poderosa emoción.


Soñé que te veía sonriendo

con ese gesto travieso que a veces te sale  

en una cálida tarde en la que parecías exultante.



(a mi gatita que quiere conocer mundo y no se atreve, ni yo me atrevo a que salga de casa)



domingo, 4 de febrero de 2024

¿Consolamos y luego nos olvidamos de consolarnos?



sufrimiento
imagen de Mascarlos
https://pixabay.com/es/photos/pizarnik-teatro-poes%C3%ADa-5674779


Cuando alguien a quien apreciamos sufre una desgracia automáticamente nos ponemos en su lugar para consolarle y apoyarle en lo que podamos, a menudo nos volcamos sin miramientos. Y resulta chocante que no reaccionemos igual cuando se trata de nosotros, ese saber consolarnos y atendernos cuando lo necesitamos. ¿Cuántas veces hemos desatendido nuestro sufrimiento por las razones que fuesen? como en todo hay grados y hablo en general. Pero es una forma de obrar que nos debilita, a todos, pues si no podemos recuperarnos de nuestras heridas internas lo más probable es que vayamos poco a poco perdiendo la capacidad de ayudar a los demás y al final la sociedad se resiente. Pienso además que las personas más despiadadas tienen a menudo tanto dolor en su interior que no pueden mostrar compasión hacia los demás y no quiero que se me malinterprete, no trato de disculpar la maldad y el hecho de sentirse dañado no justifica en ningún caso el sembrar el daño en otros.

A mi me parece que el desatenderse por las razones que sean y seguir adelante como si no pasase nada, si se mantiene en el tiempo, puede acabar en un sufrimiento enmascarado que entra en un bucle (incapaces de prestar apoyo a otros por no tratarnos bien) del que difícilmente se sale. Tengo en mente en este momento a personas que he conocido y que se sentían obligadas a estar siempre pendientes de los demás de tal forma que nunca quedaba espacio para ellas, algo que acabó por pasarles factura con una enfermedad grave o un carácter resentido dispuesto a sembrar malestar a su paso. Y pienso que aunque está bien visto atender a otros a costa del propio bienestar, no es una opción sensata. Me explico, no es tan raro dejar de ayudar a los demás porque también estamos fatal pero si cada persona se trata bien a si misma e intenta no sobrecargarse, se evitarían muchos dramas. Supongo que es un planteamiento con el que se puede estar o no de acuerdo pero tengo la impresión de que el número de personas sobrecargadas va en aumento, algo no estamos haciendo bien.