"NO HAY UN CAMINO QUE LLEVE A LA PAZ, LA PAZ ES EL CAMINO" M. GANDHI
Trátate a ti mismo de la manera que quieres que te traten, no esperes que alguien te dé lo que tú no eres capaz de darte

lunes, 21 de noviembre de 2022

Reestructuración cognitiva ¿somos lo que pensamos?

La reestructuración cognitiva es básicamente intentar cambiar nuestros pensamientos. ¿Os habéis preguntado alguna vez si las personas nacemos positivas unas y negativas otras, o si esa inercia se mantiene toda la vida? yo creo que hay una predisposición innata a ser optimista o pesimista pero la experiencia vital manda y son las circunstancias y como las vivimos, con más o menos sufrimiento, las que finalmente nos condicionan la vida.

El vídeo que pongo a continuación se centra en ese condicionamiento. Hace años que sigo este canal de Youtube y al final del vídeo suele salir el tema de sus estudios personalizados. Por mi experiencia sé que en el momento en que se habla de pagar por un servicio, ya no miras de la misma forma al orador. Y he de decir a su favor que este hombre siempre habla de herramientas que nos pueden servir en el día a día, ha dedicado su vida a eso, y hasta diría que con las mejores intenciones. Nunca he recurrido a sus servicios personalizados, ni hago ejercicios de escribir cosas en papelitos ni nada por el estilo y sin embargo le estoy muy agradecida por la información que ha ido sacando durante años en sus videos y que me sirvió en algunas ocasiones. Lo comento porque pienso que su mensaje tiene mucha utilidad y es una pena que al final pueda dar la impresión de que trata de vendernos algo.




Y aunque igual no viene al caso, esta mañana ví un video que me trajo el recuerdo de una mujer increíble que era la positividad en persona, Suzanne Powell, era como una niña grande, siempre sacando su lado espontáneo y su confianza en la vida. Por si a alguien se le despierta la curiosidad dejo el link a ese vídeo. Habla de cosas como milagros, reencarnación... partiendo siempre de su propia experiencia.

 

martes, 15 de noviembre de 2022

The Moody Blues - dedicado a mi hija -


 



Noches en blanco satén que no tienen final

cartas escritas que nunca quise enviar

la belleza que no vi a pesar de mirar

no puedo decirte donde está la verdad

porque te amo, sí, te amo

cómo te amo


miro a la gente que viene y va

lo que me pasa no lo comprenderán

de mis pensamientos uno solo es real

lo que tu quieras ser es lo que serás

y te amo, sí, te amo

cómo te amo


Noches en blanco satén que no tienen final

cartas escritas que nunca quise enviar

la belleza que no vi a pesar de mirar

no puedo decirte donde está la verdad

porque te amo, sí, te amo

cómo te amo



jueves, 10 de noviembre de 2022

Preciosa



Hoy he sentido nostalgia, hacia mucho tiempo que esa sensación no anidaba en mi corazón. Noté las  lágrimas calientes que discurrían por mi cara y como me embargaba la confusión. 

Mi gatita, protectora del hogar y muy metida por mi persona, ha saltado a mis rodillas, me ha mirado con esos ojos en los que se ven otros mundos y universos a los que yo no llego, y se ha instalado al lado de mi corazón. Con toda su pasión, me ha regalado su mágico ronroneo, su más alta vibración de amor.

Agradecida, he permitido que esa nostalgia de un tiempo lejano y hermoso se deslizase, como un camisón de seda que se dejas atrás. Todo esta bien me ha dicho mi dulce acompañante, sin articular sonido alguno, solo con su presencia, tan pequeñita que es y tan grande a la vez. Ella me ha enseñado que todo es efímero, todo se transforma, maestra en convertir mis sombras en amor.


Preciosa

Tu fuiste siempre el sol, la lluvia,
el calor, el viento al soplar

Preciosa

Tu solo supiste amar y nunca pensar

No quiero saber la realidad
Solo pretendo amar sin odiar
Vivir sin llorar

Preciosa







martes, 1 de noviembre de 2022

La vida es sueño y los sueños, sueños son ¿estamos despertando?

  

Buscando información sobre A. de Mello llegué al blog Krisis  (batalloso.com) y lo primero que me encontré fue esa idea del "despertar" sobre la que algunos hablan, incluso yo misma hice una entrada que llamé "despertando" hace tiempo. Batalloso se remonta a Calderón de la Barca y recordando "la vida es sueño y los sueños, sueños son" se pregunta si será verdad que estamos dormidos, contaminados y atribulados por los acontecimientos que vivimos... y si nos falta libertad por estar encadenados a lo que los demás esperan, exigen y deciden por nosotros.

Hace unos años yo también me hice esas preguntas y tomé la decisión de que no sufriría, ni me contaminaría más con aquellos acontecimientos que no puedo cambiar, concentraría mi esfuerzo en mejorar mi vida y la de aquellos que me rodean, que eso podía hacerlo. Por otra parte, he sido sumisa al qué dirán y me he negado y perjudicado en favor de otros durante muchos años, e igualmente decidí cambiar la historia y empecé a dejar de hacer lo que creía que no me correspondía o sabía perfectamente que me perjudicaba, a pensar por mi misma y a expresarme con sinceridad de la mejor forma que soy capaz. Dar respuesta a estas preguntas, me valió para hacerme con las riendas de mi vida, sentir mucho amor por mi y por lo que me rodea, y sobre todo mucha paz. ¿Significa eso que he despertado? pues no lo sé, la verdad. Lo único de lo que estoy segura es que cuando decidí darme a valer frente al exterior y ser coherente en lo que pienso, digo y hago, no hubo vuelta atrás. Unido al hecho de no interferir (en lo posible) en las situaciones y personas con las que  convivo a diario, y practicar el desapego para que nada me robe la paz, hoy por hoy puedo decir que mi vida es mucho mejor de lo que era hace unos años.

Para Batalloso "el despertar" es ser más consciente y por tanto, estar más atento sin dejarse atrapar por los ruidos y pensamientos tóxicos procedentes tanto del exterior como de nuestro interior. Considera que no es un estado especial de iluminación o de gracia que te distinga o te sitúe por encima, o al margen de la realidad, ni una creencia ciega de algo que has oído o leído, es ser uno mismo, tan sencillo que precisamente por eso no reparamos en ello. A mi me parece que atina bastante al explicar esa idea de parar el sufrimiento que nos ocasionamos a nosotros mismos y a los demás sin darnos cuenta, empeñados en seguir el camino que marcan otros, en vez de hacer lo que consideramos más natural.

Me pregunto si es una rareza de la edad como dice Batalloso plantearse si estoy despierta o dormida, o mas bien una necesidad para salir adelante en estos tiempos tan raros.

Vivimos un momento histórico en el que ha quedado bien visible la fragilidad del ser humano en los momentos inciertos (enfermedad, guerra, empobrecimiento...) paradójicamente, el resto de la creación no sufre esos males, o al menos no con tanta intensidad como la humanidad. 

En el citado blog encontré una poesía de Concepción Ojeda Córcoles que me conmovió:

Me abandonaré
a la locura, locura
de noches septentrionales
nadando
en los oscuros mares
desiertos.
El mundo agoniza
en dolor
las estancias cambian
cómo espejismos
de un tiempo.
Erosionada
en su éter vivificante
la tierra purifica
en ara transformada
de la Hora.
Los hombres moran
y mueren en su piel
mecidos en la dualidad
del bien y del mal
absortos en una separación
ficticia
viven una pesadilla.
A diario
el ángel del jardín
susurra
un destierro
mientras transitan
de un sueño a otro
sin saberlo.
Ululan vientos efímeros
que mi cálamo
no acierta develar
enredaderas de fieras palabras
deambulando
la mente agreste.
Hay un transhumante
rebaño, sin descanso
e inseguro redil
en un reino insostenible y material,
sin recursos
a esa llamada colectiva
flotante, en la vorágine
superficie
de nuestra Madre


jueves, 27 de octubre de 2022

Anthony de Mello


Circula por la red una curiosa fábula, El águila y la gallina:

Un hombre se encontró un huevo de águila. Se lo llevó y lo colocó en el nido de una gallina de corral. El aguilucho fue incubado y creció con la nidada de pollos. Y durante todo el tiempo hizo lo mismo que hacían los pollos, pensando que era un pollo. Escarbaba la tierra en busca de gusanos e insectos, piaba y cacareaba. Incluso sacudía las alas y volaba unos metros por el aire, tal como vuelan los pollos. Un día divisó muy por encima de su cabeza, en el límpido cielo, una magnífica ave que flotaba elegante y majestuosamente por entre las corrientes de aire, moviendo apenas sus poderosas alas. El aguilucho miraba asombrado hacia arriba, ¿qué es eso? preguntó a una gallina que estaba a su lado. Es el águila, la reina de las aves, respondió la gallina. Pero no pienses en ella, tú y yo somos diferentes. 

Decepcionado el aguilucho siguió observando al águila real. Todos los días al amanecer el águila volaba por encima del gallinero y el aguilucho no dejaba de mirarla, entonces comenzó a compararse con ella porque sentía el deseo de volar por los cielos. El aguilucho miro sus alas y las comparo con las del águila, observo que tenían la misma forma y tamaño, siguió comparando su plumaje y observo que también se parecía al del águila. Una mañana el aguilucho emocionado por lo que había observado con las comparaciones, decidió volar. Entonces salió corriendo a lo largo del gallinero abriendo sus alas, aleteando y saltando muy rápido, mientras su mamá gallina junto con las demás gallinas lo miraban y se reían creyendo que nunca podría volar. Decepcionado el aguilucho por fracasar en el primer intento y por lo que le decían las gallinas, decidió descansar un momento. Después de un buen rato, el aguilucho volvió a hacer un nuevo intento, corrió con todas las fuerzas posibles moviendo sus alas rápidamente y al final dio un enorme salto que lo lanzo a una altura considerable consiguiendo al fin volar, las gallinas se quedaron contemplándole asombradas.

El caso es que también hay otra versión, en la que el aguilucho no es capaz de darse cuenta de su similitud con el águila, por lo que vive y muere pensando que es una gallina de corral, menudo chasco. Con la intriga sobre cual era la versión original, si volar hacia las alturas o resignarse a ser gallina, llegué a Anthony de Mello, precisamente autor del libro El águila que creía ser una gallina. 

Este cura jesuita resultó ser poco común por tener algunas ideas incómodas para la iglesia católica. Parece ser que para evitar poner en peligro la fe católica, en algunos de sus libros luce la siguiente anotación "'Los libros escritos por el padre Anthony de Mello fueron escritos en un contexto multireligioso para ayudar a los seguidores de otras religiones, agnósticos y ateos en su búsqueda espiritual, el autor no pretendió que fueran un manual de instrucciones sobre la fe católica en la doctrina y dogmas cristianos". Algo así me hizo olvidarme del final de la historia e indagar sobre Mello. 

Descubrí que en sus libros y conferencias tenía tendencia a ensalzar lo más bello e interesante de cada religión, partiendo de la idea de que todas tienen algo que aportar, y algo que escoció muchísimo a la  Congregación para la Doctrina de la Fe, hablar de Dios como si fuese un vacío puro y decir que para verle solo hacía falta mirar directamente el mundo, el todo que procede de la nada. Otra cosa que me llamó mucho la atención fue su idea de que las personas empezamos la vida siendo felices pero que poco a poco entramos en nuestra cárcel personal de sufrimiento y lo olvidamos, permitiendo que determinados pensamientos se conviertan en nuestros peores enemigos. Sus razonamientos, en especial su idea de cuestionar aquello que no nos encaja, son muy parecidos a los míos aunque ni siquiera sabía de su existencia. No obstante, reparé en que compartimos admiración por un orador muy conocido del pasado siglo, Krishnamurti, igual de ahí nos viene cierta conexión.

Dejo a continuación algunas frases de Mello que me han gustado y un video que trata sobre él.

  • Aquellos que no cometen equivocaciones están cometiendo la mayor de todas, no intentar nada nuevo
  • Solo hay una causa de infelicidad, las creencias falsas que tienes en tu cabeza, tan extendidas y comúnmente sostenidas, que nunca se te ha ocurrido cuestionarlas
  • Estar despierto es no dejarse afectar por nada, ni por nadie, ser libre
  • El amor perfecto echa fuera el miedo, no es exigente, ni tiene expectativas, tampoco dependencia, concede y se concede libertad