viernes, 18 de enero de 2013

Vivir en tiempos de ocuridad


Anonadada me he quedado con la noticia de la prohibición de una concentración de SOS Bebes Robados en Plaza de Castilla.

Hoy estaba citada para declarar como imputada por la desaparición de dos niñas en el año 81, María Gómez Valbuena, sor María, y la Delegación del Gobierno  se ha negado a autorizar una concentración de protesta frente a los juzgados.

Me parece que silenciar a las víctimas de un caso como éste es el colmo de la desfachatez, un despropósito más de esta gente que nos gobierna a golpe de decreto y con la injusticia por bandera. Acaso ya ¿ni protestar se nos permite? es increíble lo que estamos viviendo en éste último año, lamentable, ver como están arruinando el país, no sólo económicamente, sino además despojando a los ciudadanos de sus derechos.

Y es que me he permitido revisar la Constitución Española, y en su articulo 21 establece:

1. Se reconoce el derecho de reunión pacifica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa.
2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que sólo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, con peligro para personas o bienes.

¿Que parte no se entiende de éste articulo? ¿es que reivindicar que caiga todo el peso de la ley sobre los delincuentes es un acto delictivo? o ¿es que hay fundamento alguno para sospechar que su reivindicación, ("silenciosa" según la agencia EFE) acabará con la quema de contenedores o algo así?

No hay palabras para tanta indignación, si esto no empieza a parecerse a una dictadura, que baje Dios y lo vea. Y no cito a Dios en vano, ya que sospecho que en el fondo, si la acusada en vez de ser una religiosa, se tratase de un chorizo de poca monta, seguramente no habría nada que objetar a la concentración.

Desde aquí mi apoyo a SOS Bebés Robados, que ayudan a personas que están sufriendo lo indecible ante la sospecha de que les han quitado a un hijo, tienen todo el derecho del mundo a enterarse de lo que sucedió y a exigir justicia, faltaría más.

No se puede permitir que se silencie el dolor de las víctimas, y si no denunciamos los abusos que se están cometiendo ¿en que nos convertimos?. La apatía y el desánimo campan a sus anchas en estos tiempos oscuros, pero no podemos quedarnos como espectadores en una función, yo al menos no puedo. Nuestra repulsa es la única defensa ante tanta injusticia.


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Página de SOS Bebes Robados

2 comentarios:

  1. Estoy totalmente de acuerdo contigo,es realmente vergonzoso....

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    1. Por desgracia el tema se ha puesto peor de lo que ya estaba con la supuesta muerte de la monja, no quiero ser desconfiada, pero esta muerte me parece muy oportuna para seguir oscurenciendo el asunto.

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