sábado, 4 de mayo de 2013

La tragedia que no trasciende en los medios


A pesar de la magnitud del desplome del edificio de Bangladesh, esta noticia no sale en las portadas de los medios. Las autoridades del país estiman que había alrededor de 3000 personas en el edificio derrumbado y a día de hoy se contabilizan más de 500 muertos, más de 2400 personas heridas y un número aún sin determinar de desaparecidos.

Estas cifras que sobrecogen tienen poco eco en la prensa, radio y tv española (y supongo que en otros países occidentales será parecido) probablemente porque todos somos cómplices de la explotación que las multimillonarias empresas que nos visten y calzan, han instaurado en algunos países asiáticos.

Aquí estamos digiriendo nuestro empobrecimiento y el empeoramiento de nuestras condiciones laborales y nos cuesta mirar al otro lado del mundo para contemplar el esclavismo convertido en trabajo. No gusta, acongoja, y por eso seguramente esta noticia no tiene ni tendrá la mitad de trascendencia que el atentado de Boston, por poner un ejemplo.

Nuestro silencio es nuestra vergüenza, y el reflejo de la pérdida de valores y el acomodamiento que se ha asentado en nuestra sociedad que sólo se acuerda de esos pobres trabajadores para decir que nos hacen una competencia desleal, cuando el verdadero problema no son ellos sino El Corte Inglés y otras empresas que todos conocemos, y que de asiáticas poco tienen, sólo las huellas de los esclavos que confeccionan sus prendas.


Please Help Me...
Please Help Me...
 
Nos cuesta abrir los ojos y cuestionar este sistema que se ha arraigado en nosotros y que nos cubre de pies a cabeza. Compramos los productos fabricados en Bangladesh u otros países porque el mercado se ha inundado de ellos, y cuando nos enteramos de que muchos pagan con su vida esta barbarie sentimos una punzada de remordimiento, un instante, y rápidamente pasamos página, como si las condiciones de trabajo de esas personas fuesen algo irreal, demasiado lejano para ocupar nuestra mente.

No deberíamos permitir que esta tragedia caiga en el olvido, porque es la base de la impunidad, y nos convierte en seres egoístas, carentes de sentimientos, que sólo buscan su propia seguridad y bienestar. Eso que achacamos a las altos cargos y que por desgracia ha calando en la sociedad, en todos nosotros, incluidos los que denunciamos los abusos de los poderosos.


http://laantorchadekraus.blogspot.com.es/2013/05/la-fecha.html
http://www.avaaz.org/es/gap_enough_fashion_victims_global/?bLRZecb&v=25003


2 comentarios:

  1. Podemos hacer algo frente a esto, está en nuestra mano. No comprar en lugares como el Corte Inglés, Mango, Zara y otros similares.
    Como pones muy bien en el encabezado, a mi también me preocupa el silencio de la gente buena.

    Saludos.

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  2. Podemos hacer muchas cosas, si, empezando por ignorar a esas empresas que abanderan la explotación. Además de El Corte Inglés, Mango y Zara esta Primark, por ejemplo, que tiene unos precios muy bajos pero sabemos a costa de que, o mejor dicho de quien.
    Y aunque no es un buen momento para ignorar el precio, si no nos posicionamos en contra de esa explotación estaremos vendiendo nuestra conciencia, ya bastante ninguneada por este sistema que pone el dinero por encima de todo, supongo que es cuestión de principios.
    Gracias por tu comentario, un saludo.

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