sábado, 30 de marzo de 2013

La unión hace la fuerza


Son muchas las desgracias y las injusticias que vemos a diario en las noticias. Y nuestro conformismo es cómplice de una realidad en la que los más débiles son atacados a diario. Penosa realidad que llena los diarios y los programas de televisión y nos acongoja, y nos indigna, pero no cala lo suficiente, sobretodo porque aún no se ha producido una verdadera movilización de los ciudadanos.


Personas


 He ido a bastantes manifestaciones en mi vida, pero nunca las había vivido ni sentido como ahora. En los últimos tiempos estamos saliendo a manifestarnos cada vez más gente, de todas las edades, mujeres y hombres, de apariencia y gustos bien diferentes pero caminando juntos, con chaqueta entallada o con rastas hasta la cintura, unidos en un sentimiento común: la imposibilidad de quedarte en el sofá de tu casa viendo lo que pasa en el televisor.
 Pero a pesar de que muchos ciudadanos se unen a las convocatorias de protesta faltan muchos más, ¿acaso no hay motivos suficientes? ¿o es que nos hemos vuelto indiferentes a las penurias que están viviendo muchas personas? ¿Tanto cuesta salir a la calle al lado de otros, desconocidos la mayoría pero que como tu también sienten que deben hacer algo? En silencio, no soy dada a corear consignas, he recorrido las calles rodeada de personas, he visto a alguna con movilidad reducida caminar con lentitud pero sin desánimo, y me he sentido unida a algo, un grito silencioso, del que todos deberíamos formar parte.



Parece que todo es inútil y es por falta de unión, ese es el meollo de la cuestión, nos hemos aislado y nos hemos vuelto demasiado egocéntricos, y esa falta de unidad imposibilita cualquier logro. Las personas deberíamos de apoyarnos unas en otras, es la única manera de avanzar.

Creo que fue J.L. Sampedro el que dijo que el sistema económico actual ha hecho algo peor que quitarnos la libertad, nos ha hecho olvidar los valores. Justicia, dignidad, cooperación, convivencia, hermandad ... han quedado atrás hace tiempo, en una realidad en la que sólo importa la competitividad, la productividad y el beneficio económico. Y así nos va.


 

4 comentarios:

  1. Lo que te decía en mi blog antes. No todo el mundo percibe de la misma manera los problemas y no tiene una sensación de conflicto, salvo cuando le toca de plano y de pleno. La sociedad no es homogénea. Los intereses varían. Si a eso le sumas la capacidad de reacción o pasividad de la gente (existe el egoísmo, el miedo, el margen temporal, los prejuicios, la despolitización, etc.) Diezmada, atomizada, incluso, no hay una sociedad, hay tantas sociedades...Y sin embargo creo que hay problemáticas que incumben a todos. Por ejemplo, la medioambiental. La mayoría no reacciona contra o sobre el tema de las nucleares (por poner un ejemplo), y ya sé que ello lleva aun debate sobre modelo de producción y de vida. Pero ¿y si mañana pega un petardazo una central, como en Japón? Lento el proceder humano, compleja su telaraña de relaciones sociales en todos los ámbitos. Escasa fiscalización, por supuesto con empobrecimiento democrático, por parte de la ciudadanía. Lo siento, me cuesta ser muy optimista.

    Y que quede claro que admiro como tú a la gente que se manifiesta, sale, reacciona. Y lo considero necesario. Está por ver hasta qué punto resultará útil, no solo a la corta y en medidas que se obligue a tomar, sino en la configuración de nuestro pensamiento.

    Buen día.

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  2. Gracias por tu aportación, la verdad es que los discursos sobre la unidad supongo que llegan tarde, estamos en pleno trance y predomina la sensación de un "salvese quien pueda"... Yo creci en una cuenca minera y he mamado mucho discurso, se han hecho grandes proezas pero también he visto como algunas palabras se las llevaba el viento y se vendían los principios al mejor postor por lo que no es raro que nos cueste creer en algo con tanta corrupción de por medio.

    En cuanto al tema medioambiental no hay interés por parte de los gobiernos en concienciar a los ciudadanos, todo es negocio y el dinero prima por encima de la salud o el medio ambiente. Las voces que claman contra los peligros de un progreso tan letal para nuestro planeta sólo llegan a los que realmente buscan la información ya que la cobertura de este tema en los medios es mínima, no obstante, el desconocimiento no nos exime de la culpa, pues quien quiere informarse por su cuenta tiene muchas opciones en la red, y en casa o en el telecentro siempre se puede indagar. Gracias por sacarlo a la luz, ando siempre tan indignada con algunos temas sociales que aún no he dedicado ni una entrada a estas cuestiones y creo que hay mucho de que hablar, algunos logros y bastantes miserias que pasan demasiado desapercibidas. Un cordial abrazo Fackel.

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  3. tienes razon, si nos apoyamos unos con otros se puede conseguir algo

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  4. Eso espero, es fácil caer en el derrotismo y en el desaliento en estos tiempos, pero los ciudadanos somos más que números sobre papel, somos personas, capaces de unirnos y de hacer grandes cosas, "Sí se puede" es el lema de la PAH contra los desahucios, plataforma que es la esperanza de muchas familias y el ejemplo más claro que me viene a la cabeza de apoyo entre las personas. Gracias por tu comentario.

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